martes, 27 de noviembre de 2018

TRATAMIENTOS EN LA UNIDAD DEL DOLOR


El paciente, tras acudir a una cita con su médico o especialista correspondiente, tiene diferentes tratamientos en la Unidad del Dolor. Entre estos tratamientos, se encuentran los siguientes:
·       Tratamientos farmacológicos: consumo habitual de diferentes fármacos, los cuales se consumen por vía oral o por administración transdérmica.
·       Procedimiento quirúrgico: son operaciones realizadas en el ambulatorio con lo que no será necesaria la hospitalización. Se pueden realizar infiltraciones para bloquear los nervios por ejemplo.

Para paliar el dolor se recomienda mantener un estilo de vida saludable, realizar ejercicio, mantener buenas posturas corporales y llevar a cabo técnicas de relajación.

Para ampliar la información aportada, puede acceder a los siguientes enlaces:

LA UNIDAD DEL DOLOR

El tratamiento del dolor es una de las tareas básicas de la enfermería especializada en traumatología. Por ello debemos hablar de la Unidad del Dolor. Las unidades del dolor son secciones especializadas de los centros sanitarios donde el equipo asistencial (médicos y enfermeros) se dedican específicamente al tratamiento del dolor. En ellas se atiende a personas que sufren dolor crónico, oncológico y no oncológico. El personal que forma parte de las UTD consiste en: director/responsable de la unidad, supervisor/coordinador de cuidados, médicos especialistas con formación avanzada en medicina del dolor, profesionales no médicos (enfermeros, farmacéuticos, fisioterapeutas, psicólogos, terapeutas ocupacionales y trabajadores sociales con formación especializada en dolor) y personal de apoyo.

A estas unidades acuden fundamentalmente pacientes con problemas de columna o lumbalgia, cervicalia, dorsalgia, lumbociática, dolor de espalda operada o espalda fallida, radiculopatía, ciáticas, sacralgias, dolor miofascial o dolor muscular. También recurren a estas unidades pacientes con dolor neuropático, neuropatía diabética, neuropatías periféricas, neuralgia postherpética, neuralgia del trigémino, dolor regional complejo, fibromialgia o con molestias severas por artritis o artrosismas frecuentemente en columna, hombros, caderas o rodillas. También se tratan dolores intensos de difícil control que sufren los pacientes tras someterse a algún tipo de intervención quirúrgica.

El siguiente vídeo se nos muestra una unidad del dolor vista desde el punto de vista de los propios pacientes.


lunes, 26 de noviembre de 2018

TRATAMIENTO PACIENTE CON LESIÓN MEDULAR


Enfermería tiene como principal objetivo en pacientes con lesión medular lograr una mejor supervivencia, prevenir la pérdida de la función neurológica y disminuir ese déficit neurológico.
El tratamiento se realiza para lograr la máxima autonomía posible, aumentar la autoestima y la reinserción social e informar al paciente sobre los tratamientos posibles y las soluciones que existen a su minusvalía.
La atención de enfermería en fase crónica se realiza según la zona afectada. A continuación, se explican los cuidados propuestos para cada zona:
1. Complicaciones del aparato locomotor debido a problemas de postura en la silla de ruedas, contracturas, etc. Los cuidados en este ámbito son:
-Educar a la víctima sobre la postura correcta.
-Educar sobre los traslados a la silla de ruedas, para realizarlo de la forma correcta.
-Enviar a este paciente a un fisioterapeuta.
-Indicar una alimentación saludable con el fin de evitar la obesidad.
-Animar a la víctima para que realice movimientos, ejercicio físico adecuado a su situación.
2. Otra complicación es la espasticidad, que es el aumento de los reflejos tónicos de estiramiento que se relaciona con hiperreflexia tendinosa y una exageración de los reflejos propioceptivos. Los cuidados están enfocados a aplicar medicación y técnicas de relajación muscular.
3. Evitar úlceras por presión, son frecuentes a causa de la escasa movilidad de estos pacientes.
Los cuidados son:
-Llevar a cabo cambios posturales, cada 2-3 horas.
-Mantener la hidratación de la piel.
-Mantener una vigilancia de los puntos de apoyo.
-Enseñar al paciente y a su familia como valorar las lesiones de la piel.
4. Evitar el riesgo de lesión, como caídas o quemaduras. Se realiza educando al paciente sobre técnicas de traslado a la cama o silla, comprobar la temperatura del agua en el momento del baño y colocar barreras de seguridad en zonas peligrosas.

En este enlace verá como movilizar a un paciente con lesión medular, lo realiza en la cama: https://youtu.be/baG4_VsVoNg

LESIONES MEDULARES

Una de las lesiones a las que más se debe enfrentar Enfermería en el campo de la traumatología y la ortopedia son las lesiones medulares. Como sabemos, la médula espinal forma parte del SNC y es la vía por la que el cerebro recibe información del resto del organismo y envía las órdenes que regulan los movimientos. Se extiende des la base del cerebro hasta la región lumbar. Cuando se produce una lesión medular la conexión nerviosa se ve interrumpida o alterada pudiendo producir parálisis de la movilidad voluntaria y ausencia de sensibilidad por debajo de la zona donde se produce la lesión.

Dependiendo del lugar donde se produce, las lesiones medulares pueden ser más o menos graves. Si la lesión tiene lugar a nivel cervical nos encontramos ante una tetraplejia, perdiendo el paciente la sensibilidad y la movilidad voluntaria de las extremidades superiores e inferiores de todo el tronco. Si la lesión se produce a nivel torácico y lumbar tenemos una paraplejia, que se manifiesta mediante una falta de sensibilidad y/o parálisis total o parcial de las extremidades inferiores y de la parte del tronco sublesional. La lesión medular a nivel del cono medular y de la cola de caballo produce afectación de la sensibilidad y reducción de la movilidad voluntaria, pero en la mayoría de los casos se preserva la capacidad de marcha. La secuela más notable es la pérdida del control sobre los esfínteres y la alteración en la esfera sexual.

Además, de la lesión medular se derivan también otras consecuencias que se presentarán en función del grado y nivel de la lesión, como falta de control de los esfínteres, dolor neuropático, espasticidad, alteración de la esfera sexual, problemas en la piel (como úlceras por presión), alteración de la función respiratoria, osteoporosis etc. Por el momento las lesiones en la médula espinal son irreversibles ya que no se regenera por sí misma y tampoco es posible su reparación quirúrgica.

domingo, 25 de noviembre de 2018

VALORACIÓN DEL PACIENTE POLITRAUMATIZADO

Un paciente politraumatizado es aquel que presenta una o varias lesiones de origen traumático, de las cuales una o varias pueden comprometer de forma más o menos inmediata su vida. La enfermedad traumática grave es la primera causa de muerte en países desarrollados, solo por detrás del SIDA, en menores de 40 años. La mortalidad tiene tres picos: el primero a los pocos minutos del accidente y habitualmente se produce como consecuencia de la laceración de grandes vasos y/o lesiones en grandes órganos vitales; el segundo dentro de las primeras horas del incidente, debido fundamentalmente a hematomas subdurales o epidurales o roturas de bazo e hígado; el último tendría lugar en los siguientes días o semanas debido a sepsis y fallo multiorgánico.

La valoración del paciente politraumatizado debe realizarse en menos de 30 segundos y su objetivo es detectar lesiones vitales, que deben ser inmediatamente tratadas. Se establecerá para ello una secuencia protocolizada en sucesivas fases que denominaremos ABCDE. La primera consiste en asegurar la permeabilidad de la vía aérea. Se valorará la consciencia del paciente. Si está inconsciente se escucharán ruidos respiratorios y se le abrirá la boca para comprobar la permeabilidad de la vía aérea. Si existe obstrucción, se realizará maniobra de elevación de la mandíbula con cuello en posición neutra y se limpiará la boca. Se colocará cánula orofaríngea. El segundo paso es el control de la respiración. Tras exponer el tórax cortando las vestiduras se comprobarán sus movimientos y simetrías. Si la ventilación es inadecuada se aplicará mascarilla con aporte de oxígeno en alto flujo o intubación endotraqueal conectado a respirador volumétrico.

En el tercer paso se medirá el pulso: frecuencia, amplitud y regularidad. Se debe observar el color de la piel para valorar la oxigenación de los tejidos, y el relleno capilar para orientarnos sobre la perfusión tisular. No se toma la tensión arterial en esta fase. Para el control de las hemorragias se aplicará presión sobre la zona, nunca con torniquetes. En la valoración neurológica se debe valorar el nivel de consciencia viendo si el paciente atiende a estímulos verbales, dolorosos o a ninguno. Se aportará oxígeno mediante mascarilla o intubación orotraqueal o nasotraqueal (en caso de que el paciente esté consciente) y se colocarán dos vías venosas periféricas de grueso calibre. Se infundirá inicialmente suero salino y si el shock es por hemorragia se pondrá sangre cruzada.

MOVILIZACIÓN DE UN PACIENTE POLITRAUMATIZADO.PROCEDIMIENTO


Tras un accidente de tráfico o el suceso que ha llevado a cabo estar en esta situación, se necesita conocer la técnica correcta de movilización de estos pacientes.
Se puede realizar utilizando diversos elementos, pero os explicaré la técnica más básica.
MOVILIZACIÓN DE PACIENTE EN DECÚBITO
El paciente es colocado en una posición de resucitación o posición anatómica tras localizar y valorar a esta persona.
El procedimiento es el siguiente:
1. Alinear los miembros de la víctima en caso de que esta no sufra alguna fractura. Debe asegurar la zona del cuello mediante un collarín o con las manos del personal sanitario.
2. Los miembros del personal sanitario tienen diferentes funciones:
-Uno de ellos colocará las manos por detrás de la cabeza del paciente para evitar posibles daños cervicales.
-Otro miembro, se sitúa en la zona de la cadera con las manos colocadas a ambos lados.
-El tercer miembro posiciona sus manos en la zona de las rodillas para evitar que al elevar al paciente estas se doblen.
-El último miembro agarrará los pies de la víctima.

Todos los profesionales realizarán la elevación del paciente al mismo tiempo, para lograr una buena técnica y no causar más complicaciones en la víctima.

Para aprender bien la técnica, es preferible que vea el siguiente vídeo: